Análisis
El Congreso tardó 145 días promedio en aprobarle los proyectos de ley a Alberto Fernández
Tiempos útiles para entender la estrategia legislativa del gobierno de Milei
El DNU 70/23 y el llamado proyecto de ley “ómnibus", ambos en tratamiento actualmente en el Congreso Nacional, le devolvieron actualidad a la cuestión de la relación entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Como aporte a esa discusión, proponemos un pantallazo sobre los tiempos de aprobación que insumieron los proyectos de ley presentados por Alberto Fernández durante su gestión. El objeto de estudio de este informe es la cantidad de proyectos de ley del PEN efectivamente aprobados en la presidencia de Alberto Fernández, por lo que quedan fuera del universo bajo análisis los proyectos presentados pero no aprobados durante ese período. Esa relación, puramente cuantitativa, fue materia de un estudio anterior al que se puede acceder en este link. Alberto Fernández obtuvo la aprobación de 47 de sus proyectos de ley enviados al Congreso entre el 10 de diciembre de 2019 y el 30 de noviembre de 2023. El tiempo promedio de aprobación de esos proyectos fue de 145 días. De la lectura lineal del tiempo promedio de duración del trámite parlamentario de los proyectos de ley aprobados al Poder Ejecutivo durante la presidencia de Alberto Fernández, puede deducirse que 145 días, que equivalen a casi cinco meses completos, es un lapso prolongado, que no se condice con la necesidad de tomar decisiones urgentes. Es el argumento del gobierno del presidente Javier Milei para el dictado del DNU y el tratamiento express, en pocas comisiones y casi a libro cerrado, del proyecto de ley “ómnibus”. Puede resultar de utilidad, por los matices que eventualmente exponga, la segmentación por años de los tiempos de aprobación de los proyectos estudiados, como se ve en el gráfico siguiente: https://lh7-us.googleusercontent.com/L3vv1qI2stnrSqFe4diQCuP_Rzs_jpMGst0a3bLg1z8jyzWVC_Oimzhlp3kWaJzDEeeuTUc0QSektPjyFYVxsdk-G7whDdYWZW3lrqibFcAwgxC5qbxpyvQzB9fTJsMMZoB7_nZccv2cj7nxV56Jkcc Cantidad de días que duró el trámite parlamentario de los proyectos de ley aprobados al presidente Alberto Fernandez, por año de su mandato. Lo primero que se observa así es que los tiempos de aprobación fueron significativamente más cortos al principio del mandato, cuando se puede pensar que existía la llamada “luna de miel”, el fenómeno político consistente en una suerte de período de gracia del mandatario recientemente asumido, cada vez más volátil e impredecible en cuanto a su duración. Los años siguientes, aunque signados por la pandemia de coronavirus (2020) y la preeminencia política de Sergio Massa como Ministro de Economía (mediados de 2022 y 2023), que podrían haber acelerado en términos generales el trámite legislativo por las crisis sanitaria y económica que implicaron, devuelven, al contrario, un sucesivo alargamiento de los tiempos de aprobación. El dato explicativo parece ser la debilidad de la alianza gobernante, que cruzada por internas entre sus partes integrantes, configuró un escenario atípico de gobierno dividido (distancia ideológico/partidaria entre el Poder Ejecutivo y el Congreso). De ambas cosas podrían obtenerse indicios que justifiquen la estrategia legislativa del presidente Milei, dada la situación de minoría de La Libertad Avanza en ambas cámaras del Congreso Nacional y la aparente impermeabilidad del mismo a los contextos de crisis. Por supuesto, es necesario tener en cuenta la distinta naturaleza y composición de los órganos ejecutivo y legislativo, que por definición y diseño constitucional implican métodos de decisión radicalmente diferentes, siendo necesariamente más lento el Congreso por su carácter colegiado y su función de deliberación.