Fundamentos
Señora presidente.
La Constitución Nacional establece que en la República Argentina “todos
sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin
otra condición que la idoneidad” (art. 16°). Asimismo, encomienda la
tarea de “Legislar y promover medidas de acción positiva que garanticen/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
la igualdad real de oportunidades y de trato, y el pleno goce y ejercicio
de los derechos reconocidos por esta Constitución y por los tratados
internacionales vigentes sobre derechos humanos, en particular
respecto de los niños, las mujeres, los ancianos y las personas con
discapacidad.
La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer, con jerarquía constitucional, dispone:
“Los Estados partes adoptarán todas las medidas apropiadas para
eliminar la discriminación contra la mujer en la esfera del empleo con el
fin de asegurar, en condiciones de igualdad entre los hombres y
mujeres, en particular: a) el derecho al trabajo como derecho inalienable
de todo ser humano; b) el derecho a las mismas oportunidades del
empleo, inclusive a la aplicación de los mismos criterios de selección en
cuestiones de empleo, c) el derecho a elegir libremente profesión y
empleo, el derecho al ascenso, a la estabilidad en el empleo y a todas
las prestaciones y otras condiciones de servicio, y el derecho al acceso
a la formación profesional y al readiestramiento periódico, d) el derecho
a igual remuneración, inclusive prestaciones, y a igual trato con respecto
a un trabajo de igual valor, así como igualdad de trato con respecto a la
evaluación de la calidad del trabajo; e) el derecho a la seguridad social,
en particular en casos de jubilación, desempleo, enfermedad, invalidez,
vejez u otra incapacidad para trabajar, así como el derecho a vacaciones
pagadas; f) el derecho a la protección a la salud y a la seguridad en las
condiciones de trabajo, incluso la salvaguardia de la función
reproducción” (art. 11.1°).
Si bien contamos con un marco normativo nacional e internacional
contra la discriminación hacia la mujer, la concreción de la igualdad de
trato entre hombres y mujeres en el trabajo se choca contra la
desigualdad de género en el mercado de trabajo. En la Argentina, las
mujeres ganan en promedio un 25,4% menos que los varones por/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
cumplir con iguales actividades1. Esta diferencia se agrava al conocer
que “las ocupadas encuentran más obstáculos para acceder a cargos
jerárquicos: mientras que un 8,1% de los ocupados varones tienen
cargos de dirección o son jefes, un 4,7% de las ocupadas ejercen
puestos de esas características”. Aquellos sectores de actividad que
concentran mayor porcentaje de participación femenina son los que
tienen menor salario promedio. Los varones, por el contrario, ocupan
una mayor cantidad de puestos de trabajo en los sectores de la
economía que tienen actividades mejor remuneradas2. Techo de cristal,
pisos resbaladizos y brecha salarial son algunas de las formas de
nombrar las desigualdades a las que nos enfrentamos las mujeres a la
hora de desarrollar una carrera profesional.
La industria cinematográfica argentina no está exenta de esta situación.
Las mujeres que trabajan detrás de las cámaras de esta industria sufren
una situación de desigualdad que comienza en la inserción laboral y se
acentúa en cuestiones salariales, en los espacios jerárquicos, en la
representación sindical y en la falta de políticas públicas para enfrentar
este escenario.
En el ámbito de la formación académica en el sector audiovisual se da
una situación de relativa paridad entre géneros: la Escuela Nacional de
Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC) registra un
total de 42% de graduadas, en sus distintas especialidades. Por otro
lado, el portal Latfem indica que en 2018 las estudiantes en la ENERC,
en la carrera de Diseño, Imagen y Sonido en la Universidad de Buenos
Aires (UBA) y en la Universidad del Cine (FUC) registraron un total de
1 https://economiafeminita.com/la-desigualdad-de-genero-se-puede-medir/
2 http://ateneacentro.com.ar/2019/02/28/cuadernillo-n-2-las-mujeres-el-trabajo-y-la-comunidad-
organizada//final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
entre el 54% y el 60% del alumnado compuesto por mujeres,
respectivamente3.
A la hora de hora de analizar los diferentes rubros técnicos en la industria
cinematográfica, podemos ver que se dan tres fenómenos explicados
por la economía feminista: la segregación horizontal, la segregación
vertical y el techo de cristal. La segregación horizontal muestra cómo las
mujeres van a tener una mayor representación en los rubros asociados
a cualidades históricamente feminizadas y una subrepresentación en los
rubros asociados a cualidades masculinizadas. En el mercado laboral,
lo primero sucede en los rubros de empleo doméstico, salud y
enseñanza; y lo segundo en la construcción, por ejemplo4. En el cine se
traslada a los rubros de arte, maquillaje y vestuario, por un lado, y a los
de cámara y sonido, por el otro. Así lo confirman los datos del
Observatorio de la Industria Audiovisual de Argentina, en su Informe
igualdad de género en la industria audiovisual argentina del 15/07/20195:
3 http://latfem.org/bendita-tu-cineastas-desafian-al-patriarcado/
4 https://www.tiempoar.com.ar/nota/el-cine-machista-tambien-se-va-a-caer-analisis-del-sexismo-delante-y-
detras-de-camara
5 http://www.incaa.gov.ar/wp-content/uploads/2019/12/incaa_oava_igualdad_de_genero_2019.pdf/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
En el análisis de la conformación de los equipos técnicos de la industria
cinematográfica se observa que los varones están presentes en todos
los roles, sin embargo, no sucede lo mismo en el caso inverso, en
algunos roles no hay ninguna mujer registrada.
En cuanto a la segregación vertical, que se caracteriza por dejar a las
mujeres en los puestos peor pagos, vemos cómo las mujeres sólo
alcanzan puestos de liderazgo en las áreas feminizadas. Además, en
aquellos roles técnicos en los que las mujeres tienen una participación
del 50 al 100% del total de puestos (maquillaje y peinados, arte y
vestuario, producción y administrativos), según los datos del informe
proporcionado por el INCAA, los salarios son un 3,64% más bajos que
los del promedio del total de los rubros6.
6 https://www.tiempoar.com.ar/nota/el-cine-machista-tambien-se-va-a-caer-analisis-del-sexismo-delante-y-
detras-de-camara/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Hablamos de "techo de cristal" para referirnos a esa fuerza invisible que
impide a las mujeres acceder a los cargos de mayor jerarquía por tener
que ocuparse de las tareas domésticas y de cuidados del hogar.
También para hablar de ese prejuicio que las considera incapaces de
coordinar equipos y que tiene como resultado más evidente en este
rubro que muy pocas ocupen el rol de dirección cinematográfica. Este
es el cargo con más jerarquía dentro de una película, ya que es el
director o directora quien decide quiénes están a la cabeza de los otros
equipos técnicos y quién plasmará su mirada sobre el mundo en la obra
cinematográfica. En 2018 se estrenó un total de 238 películas
nacionales en las salas de nuestro país, de las que sólo el 19% fueron
dirigidas por mujeres7. En un estudio publicado en 2016 por la
consultora Grow y la organización Un Pastiche, se analizaron las diez
películas nacionales más vistas aptas para menores de 13 años,
estrenadas entre enero de 2010 y mayo de 2013. Allí se observa que en
roles de dirección los varones ocupan el 90%, en roles de producción el
80,4% y en roles de guión el 68%8.
En el área de dirección, las mujeres representan el 47% de los puestos
cubiertos. Se trata de los roles de asistente de dirección, 1ª ayudante de
dirección, 2ª ayudante de dirección, aprendiz de dirección, directora de
casting, asistente de casting y continuista/script. Sin embargo, como se
verá más adelante, este porcentaje cercano al 50% no se sostiene en el
caso de la ocupación del puesto de director/a en las obras audiovisuales
que se producen. El sesgo que se manifiesta en el gráfico anterior, en
donde la mayor participación de las mujeres se encuentra en los roles
tradicionalmente feminizados (maquillaje, vestuario, dirección de arte,
peinadora), se mantiene cuando se observan los datos relativos a la
7 https://www.tiempoar.com.ar/nota/el-cine-machista-tambien-se-va-a-caer-analisis-del-sexismo-delante-y-
detras-de-camara
8
https://unpastiche.files.wordpress.com/2016/11/informecompletomujeresycineargentinounpastiche2016.p
df/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
distribución de los puestos de cabezas de equipo o de jerarquía dentro
de cada área, tal como se observa en la siguiente tabla:
El promedio general de ocupación de las mujeres en puestos de cabeza
de equipo técnico en proyectos cinematográficos es del 39,1%. Se
puede observar la disminución del porcentaje de ocupación en puestos
de cabeza de equipo de asistencia de dirección (37,5%) comparado con
los datos de la tabla anterior, en la que puede leerse que las mujeres
integran en un 47% los equipos técnicos del área de Dirección. Por
último, según los datos recabados y analizados por SICA, las mujeres
reciben pagos de honorarios inferiores a los de los varones. En aquellos
roles técnicos en los que las mujeres tienen una participación del 50 al
100% del total de puestos (maquillaje y peinados, arte y vestuario,
producción y administrativos) los salarios pagados a las mujeres son un
3,64% más bajos que el promedio. En cambio, en los roles en los que
las mujeres tienen una participación de entre 0 y 50% de los puestos
disponibles, el salario que reciben es un 2,93% más alto que el
promedio9.
9 http://www.incaa.gov.ar/wp-content/uploads/2019/12/incaa_oava_igualdad_de_genero_2019.pdf/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Frente a este panorama fueron cobrando fuerza agrupamientos de
mujeres en la industria audiovisual que bregan por cambiar esta
situación. La Mujer y el Cine, la primera de ellas, fue creada en 1988 por
prestigiosas trabajadoras del cine, como María Luisa Bemberg, para
estimular a las mujeres a ejercer roles de liderazgo en el cine y lograr
mayor difusión de sus producciones creativas.
En 2017 se conformó Mujeres Audiovisuales (MUA), una organización
que nuclea a mujeres que se dedican a la formación, producción y
realización de contenidos audiovisuales de cine, televisión y nuevas
plataformas en Argentina. MUA acaba de impulsar una plataforma de
portfolios y currículum de mujeres que se desempeñan como directoras,
camarógrafas, etcétera10.
A mitad de 2018, 400 mujeres auto-convocadas de diversas
agrupaciones de la industria argentina firmaron un petitorio en el que
solicitaban al INCAA que el nuevo plan de fomento contemple acciones
que promuevan la igualdad de género en la industria cinematográfica11.
Precisamente, el objetivo de este proyecto de ley es abordar la
desigualdad de acceso a los diferentes roles técnicos en la industria
cinematográfica, estableciendo la paridad de género en las
producciones como requisito para que reciban recursos públicos del
INCAA, continuando el trabajo de inclusión que este Honorable
Congreso concretó con la sanción de la Ley N° 27.635, de equidad en
la representación de los géneros desde una perspectiva de diversidad
sexual en los servicios de comunicación.
Por todo ello, solicitamos a las Sras. Legisladoras y Sres. Legisladores
que acompañen el presente proyecto de ley.
10 https://www.plataformamua.com.ar/info/plataformamua
11 https://www.otroscines.com/nota-13526-mas-de-400-mujeres-reclaman-al-incaa-por-la-igualdad-de/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Silvia Sapag/final_de_pagina/