Fundamentos
Señora Presidente:
Este proyecto de ley, reproduce al expediente 2721-D-2010 de autoría
del Diputado Nacional (MC) Germán Alfaro publicado en trámite/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
parlamentario N° 44 con fecha 29/04/2010. Asimismo, y bajo mi mandato
como Diputada de la Nación, reproduce en el expediente 3074-D-2021,
publicado en el trámite parlamentario N° 94 - Fecha: 16/07/2021.
También se presentó en esta Honorable Cámara con número de Expte.
1994/22, teniendo OD 227/23.
Sus antecedentes datan del 01 de octubre de 1869 cuando el Congreso
de la Nación sancionaba la ley que dio origen a la Escuela Normal de
Tucumán. En la misma se autorizaba al Poder Ejecutivo a "verificar los
gastos que demanden la plantación de las dos escuelas: una en el
Paraná y otra en Tucumán". El 13 de Junio de 1870 por decreto del
Presidente Sarmiento, refrendado por su ministro de Instrucción Pública,
Dr. Nicolás Avellaneda, dispone su fundación. La fundación de las
Escuelas Normales fue entendida como una necesidad imperiosa. Por
ello la Escuela Normal de Tucumán es parte de un programa integral,
de un proyecto de Nación que sobre la base constitucional de 1853,
establece la construcción del Sistema Educativo Argentino.
El optimismo pedagógico, propio del siglo XIX, expresaba la concepción
sarmientana: creación de escuelas Normales y necesidad de
alfabetización universal, con el doble objetivo, que sintetiza
magníficamente Don Arturo Jauretche, en su célebre apotegma
"argentinizar a los hijos de los inmigrantes y europeizar a los hijos de los
criollos".
Por eso Sarmiento dedica gran parte de su obra al impulso de la
expansión escolar como garantía del crecimiento económico y de un
orden político y social, definido como civilización. Y por eso crea las
Escuelas Normales, encarnación de sus ideales.
En su alocución antes de asumir a la Presidencia de la Nación, Don
Domingo Faustino Sarmiento dijo que quería convertir a la República en
una inmensa escuela. Para ello se necesitaban maestros; que, si en la
Argentina no existían, había que formarlos, y por ello se justificaba la/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
inversión en las Escuelas Normales. La Escuela Normal encarna en
aquel momento los valores de la Modernidad, del Progreso, de la
Ciencia, de lo nuevo y de lo joven, que disputa el espacio simbólico con
las fuerzas tradicionales.
Para la instauración de la Escuela Normal en Tucumán fue necesario
que la provincia facilitara a la Nación el local. En principio se pensó en
la casa donde se juró la Independencia, dejando a salvo el Salón adonde
se juró el hecho histórico. Pero ocurrió que ese año la Municipalidad
dispuso donar a la Nación una casa de su propiedad que estaba en la
actual calle Mendoza, antes llamada Rivadavia. Esta casa originalmente
había sido donada por Bernabé Piedrabuena para Mercado Público.
Como nunca se hizo el mercado se indemnizó a Piedrabuena y se
construyó una escuela primaria llamada "Avellaneda". Como no estaba
en condiciones hubo numerosos arreglos hasta 1875. El día de la
inauguración fue el 25 de Mayo 1875. Hubo un Tedeum en la Catedral
presidido por el gobernador Belisario López al que asistieron 2500
personas. El gobierno nacional designó como director de la Escuela
Normal al profesor norteamericano John William Stearns, era hermano
del director de la Escuela Normal del Paraná y siendo el vice director
Delfín Jijena.
La escuela se dividió en dos departamentos: 1) Curso Normal; 2)
Escuela de Aplicación. La enseñanza era gratuita y comprendía el
derecho a los libros y útiles indispensables. Para ingresar se requería
tener 16 años cumplidos. Los becados debían al término de la
graduación dedicarse durante 2 años a la enseñanza pública. Si se
faltaba a ese compromiso, dejaba los estudios sin causa justificada, era
expulsado por mala conducta, etc. Se debía devolver el dinero al Tesoro
Nacional.
Muy desde el comienzo el gobierno provincial aprovechó a la Escuela
Normal para disponer que los maestros y auxiliares de las escuelas/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
provinciales debían concurrir por turno trimestral y con goce de sueldos
a recibir instrucción pedagógica en la Escuela Normal como
perfeccionamiento.
Los primeros egresados se recibieron en diciembre de 1876. La
concepción contemporánea del termino patrimonio se ha expandido y
enriquecido, alcanzando una dimensión cultural, económica, social y
política, ampliando sus alcances, aquellos que tenía en el siglo XIX,
donde se consideraba patrimonio solo a las obras y artes mayores.
Ahora también lo integran las huellas de lo cotidiano, las señales que va
dejando el proceso histórico y los testimonios de la cultura y de nuestro
pueblo. La Escuela Normal de Tucumán es testimonio de ese legado a
través de los años, albergando a los hombres que lo llevaron adelante,
y portando las huellas y marcas de los avatares de nuestra historia.
Ese legado es el que homenajeamos en este proyecto, ese edificio que
es mucho más que un paradigma arquitectónico: es la puesta en marcha
de una intención, de un ideal y de una vocación, que hoy son parte de
nuestra identidad histórica nacional. Retomar esta iniciativa implica
honrar a la educación nacional.
Establecer a la escuela como emblema e insignia de progreso,
priorizando a formación de las generaciones venideras, tarea esencial
en la construcción de la Argentina que alguna vez soñamos.
Señora Presidente, por las razones expuestas es que solicito a los
miembros de este cuerpo la aprobación del presente proyecto.
Beatríz L. Avila/final_de_pagina/