Fundamentos
Señora presidente:
El derecho de enseñar y aprender ha sido consagrado por el artículo 14
de la Constitución Nacional y los tratados internacionales incorporados
a ella. La Ley N° 26.206, de Educación Nacional, define a la educación
y el conocimiento “un bien público y un derecho personal y social,
garantizados por el Estado” (art. 2). Asimismo, entiende a la educación
como “una prioridad nacional y se constituye en política de Estado para
construir una sociedad justa, reafirmar la soberanía e identidad nacional,
profundizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, respetar los
derechos humanos y libertades fundamentales y fortalecer el desarrollo
económico-social de la Nación” (art. 3°).
Para garantizar el derecho a la educación superior de todos los
habitantes del país se requieren acciones, inversión y apoyo sostenidos
por parte del Estado y la sociedad. En este sentido, debemos destacar
los siguientes tres procesos históricos:
El primero fue la Reforma Universitaria de 1918, un movimiento de
proyección juvenil con el objetivo de democratizar la universidad. Este
proceso histórico consagró el principio de la autonomía universitaria, que
consiste en una universidad auto-gobernada, donde la comunidad
universitaria pueda elegir sus propias autoridades sin injerencia del
poder político, y darse sus propios estatutos y programas de estudio. En/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
la Reforma de 1994, la autonomía universitaria fue incorporada a la
Constitución (art. 75°, inciso 19).
El segundo proceso fue el de la conquista de la gratuidad universitaria.
La misma fue, originalmente, dispuesta en 1949 por Juan Domingo
Perón, mediante Decreto N° 29.337. En los 60’, se restituyeron los
aranceles universitarios que, posteriormente, fueron derogados en 1973
por el gobierno peronista. Finalmente, en 2015, la Ley N° 27.204
estableció taxativamente que “los estudios de grado en las instituciones
de educación superior de gestión estatal son gratuitos e implican la
prohibición de establecer sobre ellos cualquier tipo de gravamen, tasa,
impuesto, arancel, o tarifa directos o indirectos”.
El tercer proceso fue el de la expansión universitaria, a través de la
creación de nuevas instituciones universitarias nacionales. Este proceso
expansivo “ha tenido momentos de aceleración y otros de
estancamiento, vinculados fundamentalmente al contexto político, tanto
para las instituciones de gestión pública como para las de gestión
privada. Se pueden distinguir tres períodos de expansión del sistema
universitario, motorizados por la creación de universidades nacionales”1:
el primero entre 1971 y 1973, el segundo en la década del 90’ y el
tercero, entre 2009 y 2015. Entre 1971 y 1973, el sistema de educación
superior universitario en la Argentina atravesó un veloz proceso
expansivo, en el que se crearon 14 universidades, siguiendo el modelo
de las universidades regionales europeas de la década del ’60.
Previo a la sanción de la actual Ley de Educación Superior, en 1995, se
crearon 7 universidades nacionales, de las cuales 6 están ubicadas en
el conurbano bonaerense: las universidades de La Matanza (1989),
Quilmes (1989), General Sarmiento (1993), General San Martín (1992),
Tres de Febrero (1995) y Lanús (1995). El último y tercer proceso
expansionista se produjo durante el kirchnerismo. Entre 2003 y 2015,
comenzaron a funcionar 17 universidades nacionales, 9 en la provincia
1 https://www.saece.com.ar/docs/congreso5/trab103.pdf/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
de Buenos Aires y el resto en Río Negro (2007), Chaco (2007), San Luis
(2009 y 2014), Tierra del Fuego (2009), Ciudad Autónoma de Buenos
Aires (2014), Santa Fe (2014) y Misiones (2015). Dos de ellas (la
Universidad Nacional de Chilecito en La Rioja y la Universidad Nacional
del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires) se habían creado por
decreto en 2002, pero fue el gobierno de Néstor Kirchner el que las puso
en funcionamiento. En los casos de la Universidad Nacional de las Artes
(UNA) y de la Universidad Pedagógica Nacional se trata de instituciones
que ya existían, pero que pasaron a tener status nacional2.
En síntesis, la universidad argentina es democrática en su organización,
popular en su composición estudiantil y está socialmente comprometida
con su medio3. Sin lugar a duda, otra característica de la universidad
argentina es su fuerte tradición de presencialidad. Si bien a partir del año
2000 aumentaron los estudios a distancia, más del 95% de las carreras
ofrecidas por las instituciones universitarias se realizaban -hasta 2020-
únicamente en formato presencial. Según un relevamiento del Centro de
Estudios para el Desarrollo Nacional Atenea, elaborado para la
Federación de Docentes de las Universidades4, el contexto de
emergencia sanitaria provocado por la pandemia del coronavirus hizo
que la educación a distancia pasara de ser una modalidad poco
extendida entre las carreras universitarias, representando tan solo el
4,1%de los programas de educación superior, a alcanzar al 100% de las
clases y espacios de aprendizaje. Las universidades pusieron todas sus
capacidades para sostener los vínculos pedagógicos y evitar el
desgranamiento de la matrícula, masificando sus herramientas y
plataformas digitales de educación y otorgando becas de conectividad
para los y las estudiantes.
La primera experiencia de educación a distancia, en universidades
nacionales, fue “UBA XXI”, el Programa de Educación a Distancia de la
Universidad de Buenos Aires, creado en 1986, a través del cual se dictan
2 https://chequeado.com/ultimas-noticias/scioli-se-crearon-17-nuevas-universidades-nacionales/
3 http://gratuidaduniversitaria.cin.edu.ar/informacion/historia
4 https://fedun.com.ar/wp-content/uploads/2020/07/Informe-FEDUN-2%C2%BA-entrega.pdf/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
materias del Ciclo Básico Común (CBC). Se trata de una propuesta
multimedial diseñada por docentes y especialistas en la modalidad a
distancia, que se caracteriza por estimular la autonomía de los
estudiantes y ofrecer una organización flexible, sin tener la obligación de
asistir a clases5. En sus comienzos, se llevaba a cabo a través de clases
por radio y televisión.
En términos de entornos virtuales, a través de internet, fue la
Universidad Nacional de Quilmes la que, en 1999, inauguró su primera
aula virtual. A través del Programa Universidad Virtual Quilmes, la UNQ
se constituyó en una universidad pionera en materia de educación no
presencial en Latinoamérica6. A lo largo de este período, la UNQ logró
ir ampliando rápidamente la cantidad de estudiantes, superando los
5.000 en el año 2000, los 10.000 en 2002 y los 15.000 en 2011.
En el ámbito de las universidades privadas existen varias experiencias
de formación en entornos virtuales, como por ejemplo la Universidad
FASTA, la Universidad Blas Pascal, la Universidad del Este, la
Universidad de Belgrano, la Universidad de Morón, la Universidad
Católica de Salta y la Universidad Siglo 21.
El objetivo del presente proyecto es crear una nueva universidad
nacional que ofrezca toda su formación íntegramente a distancia, en
entornos virtuales. De esta manera, buscamos acercar la educación
superior a todas las personas que aún viven lejos de una universidad, o
que, viviendo cerca no disponen del tiempo para la cursada presencial
en tiempo fijos. En otras palabras, nuestra intención es ofrecer una
herramienta para garantizar el derecho a la educación superior a
aquellos que aún viven lejos de las universidades nacionales.
No debemos olvidar que, por disposición de la Ley N° 26.378, una
universidad de entornos virtuales debe cumplir con las pautas de diseño
5 https://www.uba.ar/contenido/27
6 http://www.unq.edu.ar/secciones/42-historia//final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
universal para garantizar el derecho a la educación de todas las
personas, sin discriminación y en igualdad de condiciones. Asimismo,
debemos tener presente que la Ley N° 27.204 encomendó al Estado
nacional a “d) Establecer las medidas necesarias para equiparar las
oportunidades y posibilidades de las personas con discapacidades
permanentes o temporarias”. Para ello, proponemos que esta
universidad facilite medidas de apoyo personalizadas y efectivas en
entornos que fomenten al máximo el desarrollo académico y social, de
conformidad con el objetivo de la plena inclusión. Esta medida es
relevante porque, según el Censo Nacional de Población, Hogares y
Viviendas 2010, el colectivo con discapacidad en Argentina representa
el 12,9% de la población (5,1 millones de personas). De este colectivo,
apenas el 13,3% se encuentra en condiciones de acceder a la educación
superior7 y sólo el 0,08% logró ingresar a la universidad8. Por otro lado,
no hay datos sobre deserción y porcentaje de personas con
discapacidad que egresan. Este hecho limita la inclusión a la matrícula
o ingreso, dejando de lado la permanencia y egreso de los estudiantes9.
Actualmente, las universidades no consideran las configuraciones de
apoyo, ni el acceso al conocimiento, que permitan el egreso y una futura
inserción laboral. Según la UNESCO, la Universidad sería una de las
instituciones más excluyente tanto en el ingreso como en la
permanencia de estos estudiantes10. En el mismo sentido, Arellano,
Pérez y Rapanelli sostienen que “la universidad fue un espacio diseñado
para las élites que por muchos años excluyó a sectores socialmente
7 INDEC (2018). Estudio Nacional sobre el Perfil de las Personas con Discapacidad: resultados definitivos. CABA.
8 Almeida, M.E. y Angelino M.A. (comp.) (2012). Debates y perspectivas en torno a la discapacidad en América
Latina. Paraná. Universidad Nacional de Entre Ríos, Argentina. UNER. Facultad de Trabajo Social. E-Book
9 Misischia, B. (2018). La relación Universidad – Discapacidad. ¿Una inclusión excluyente? Educación, lenguaje
y sociedad. Santa Rosa: Universidad Nacional de La Pampa
10 UNESCO (2006). Informe sobre la Educación Superior en América Latina y el Caribe. 2000-2005. La
metamorfosis de la educación superior. Caracas: UNESCO/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
vulnerados mediante mecanismos de generación y profundización de
desigualdades”11.
Por último, queremos denominar esta nueva universidad con el nombre
de “Universidad Nacional del Norte”, por estar ubicada en el norte
neuquino, que corresponde al norte de nuestra Patagonia. Esta nueva
casa de estudios permitirá continuar la tarea de acercar la educación
superior a cada vez más argentinos y argentinas, tarea que impulsó en
este siglo el expresidente Néstor Carlos Kirchner y continuó la
expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Para el Frente de Todos, la universidad pública constituye un pilar
central del proyecto de país. Recordemos que el 13 de mayo de 2004,
Néstor Kirchner expresaba: “cuando se empieza a reconstruir el
pensamiento nacional no hay otra forma de reconstruirlo que con el
marco de referenciar el conocimiento. Para referenciar el conocimiento,
consolidarlo y poder nutrir de conocimiento a las acciones globales que
el país tiene que llevar adelante, independientemente de cualquier
administración temporal del Estado, las universidades tienen un rol
fundamental y central en la construcción de ese proyecto estratégico que
necesita la Argentina”12.
Por todo ello, les solicitamos a las Sras. Legisladoras y Sres.
Legisladores que acompañen el presente proyecto de ley.
Silvia Sapag. -
11 Arellano, K. A., Perez, A. V., Rapanelli, A. R. (2021). Las tramas de la (in)accesibilidad. Experiencias
universitarias en torno a la discapacidad. RAES, 13 (22), pp. 104-125
12 https://www.casarosada.gob.ar/informacion/archivo/24558-blank-81871070/final_de_pagina/