Fundamentos
Señora Presidente:
El proyecto que traigo a consideración fue elaborado en forma conjunta
por el Ingeniero Franco A. Fogliata miembro del Colegio de Ingenieros
Agrónomos y Zootecnistas de la Provincia de Tucumán (CIAZT) y los
Senadores: Silvia B. Elías de Pérez, Silvia del Rosario Giacoppo, Pablo
D. Blanco, Víctor Zimmerman, Alfredo L. de Angeli y Roberto G.
Basualdo.
El mismo ingreso a ésta Cámara bajo el número de expediente
S1272/2020 y 1355/2022, habiendo perdido estado parlamentario sin
que fuera tratado, por lo que lo traigo nuevamente a consideración de
Uds. por su importancia para el sector productivo de la Caña de Azúcar.
Es importante señalar, que la forma en que se valoriza la calidad del
jugo de la caña de azúcar sirve de base para el pago de la materia prima,
ya sea que este se realice mediante la entrega de azúcar o alcohol. Los
métodos utilizados hoy en día en Argentina, para la valoración del jugo
de caña, han quedado en desuso en el resto del mundo. Más aún,
actualmente nuestro país no presenta uniformidad en los métodos
elegidos por los diferentes actores del sector.
Estas dos características generan grandes injusticias en la distribución
de beneficios:/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
• El método actual tiende a subestimar el verdadero rinde de la caña,
generando para el productor cañero una retribución menor a la que le
correspondería.
• El rinde o valor de una misma caña puede aparentar ser diferente de
acuerdo con la tecnología que utilice cada comprador para medir el
contenido de sacarosa de la planta.
• La debilidad y diversidad de los productores, frente a la colusión de los
compradores, genera que los primeros tengan poco poder para exigir
una justa y uniforme valoración en todos los actores del mercado.
• Los elevados costes de traslado de la caña, y la posición dominante
de algunos compradores, eliminan la competencia en el mercado,
mecanismo por excelencia para conseguir un precio justo por el bien
proveído.
• La falta de uniformidad en la fórmula de medición a nivel nacional
genera diferencias entre las retribuciones obtenidas por productores de
distintas regiones. Más aún, la libertad para la aplicación de cualquier
método abre la puerta para una competencia desleal entre los
compradores que aplican una medición justa del rinde de la caña y los
que no, desincentivando así que más compradores de caña adquieran
la tecnología necesaria para una justa medición.
Por lo tanto, surge la necesidad urgente de modernizar en el país la
forma de cuantificar, cualificar y valorizar la calidad del jugo de la caña
de azúcar. En la Argentina se utiliza mayoritariamente el análisis
indirecto del jugo de caña. Este método, cuya tecnología tiene más de
100 años y ya hace más de 50 ha empezado a ser abandonado en el
resto del mundo, estaba pensado para el análisis de la caña limpia
(situación que no se condice con la realidad nacional) y utiliza
estimaciones para la obtención del valor final de la sacarosa en caña.
La caña sucia (obtenida a través de cosecha mecanizada) no puede ser
estudiada correctamente por el análisis indirecto, a lo que se agrega que
las estimaciones que utiliza este método no son una buena guía para
obtener un correcto resultado, ya que pasan por alto la evolución/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
genética que la caña de azúcar ha experimentado en las últimas
décadas, con la consecuente mejora de sus rindes. Este método de
análisis indirecto ha desaparecido en el resto del mundo.
Como explica el Ing. Franco Fogliata (coautor de éste proyecto) en el
libro Caña de Azúcar: aportes para su valoración cualitativa: “La
introducción masiva de la cosecha mecanizada obligó a replantear este
tema (el análisis indirecto) en el mundo azucarero a partir de los años
1970, y se impuso la modalidad de los análisis directos para valorar el
juego y la fibra. Los comienzos de este enfoque fueron en Hawaii en
1959 con la técnica de “polratio” en la Estación Experimental de los
Productores Asociados de Hawaii (HSPA) y luego lo perfeccionaron en
la Isla Reunión entre 1967- 68. Los técnicos brasileños ajustaron más
sus detalles a partir del CONSECAÑA entre 1998-2000, pero lo
consolidan con fórmulas actualizadas a partir del 2005. Después
surgieron otros trabajos en Costa Rica, Australia, Sudáfrica, Colombia,
EE.UU. y más. Este sistema luce más confiable para las condiciones de
cosecha mecanizada de Tucumán, pues ya superó – en 2012- el 80%
del total cosechado, en 2020 llegó al 90% mientras que en Salta y Jujuy
ya llega al 100%”.
La correcta medición del rinde de la caña producida, es decir, la correcta
evaluación de la cantidad de sacarosa en la planta, es un elemento
esencial para determinar la retribución al cañero.
De hecho, así queda establecido en la ley Nacional N° 25.113 de
maquila agropecuaria, que en su artículo 4° reza:
“Los contratos establecerán sistemas y procedimientos de control del
procesamiento del producto, que podrá ejercer el productor
agropecuario contratante, que le permitan verificar las calidades y
cantidades de los pactado y lo entregado al finalizar el contrato, y
asimismo las condiciones de procesamiento y rendimiento de la materia/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
prima conforme pautas objetivas de manufacturación durante su
realización”.
Se debe destacar que el actual método de análisis indirecto incumple
con la normativa vigente expresada en el párrafo anterior.
Ya que el análisis a través de la extracción de jugos de primera presión
(que es el método más utilizado) depende fundamentalmente del estado
del trapiche que se utilice para el análisis. El resultado por lo tanto puede
resultar diferente entre diferentes ingenios, a pesar de tratarse del
mismo lote de caña. Como lo establece la ley de maquila, el estudio del
rendimiento de la materia prima debe realizarse conforme pautas
objetivas1. Para evitar este resultado que no es sólo injusto, sino reñido
con la legislación actual, consideramos imperativo la introducción de
métodos de análisis directos digitales uniformes en todos los ingenios y
destilerías del país.
Citando una vez más al Ing. Fogliata: “Se hace necesario que
obligadamente todos los ingenios dispongan ensus laboratorios de
polarímetros digitales para la obtención de datos depol % jugo (en vez
de polarimetría óptica) y el refractómetro automático(en vez del
densitómetro o aerómetro o brixómetro), dejando la puerta abierta para
emplear los equipos NIR (Espectroscopia de Infrarrojo Cercano), con el
cual se pueden trabajar muestran de jugo filtradas o no, sin elementos
clarificantes y se obtienen simultáneamente el pol y el brix. Como señala
la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres: el empleo de
equipos digitales, con salidas de resultados, permite automatizar las
determinaciones, excluyéndolas de los errores operativos asociados.
Con estos equipos el sistema analítico adquiere mayor transparencia.
En 1995 señalábamos que el avance tecnológico que se opera
continuamente en la industria azucarera torna necesaria una
1 Caña de Azúcar: aportes para su valoración cualitativa. Cap 1, Pag 4. 2014. Ing. Franco Fogliata./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
actualización con cierta periodicidad en los sistemas y fórmulas de pago
de la materia prima, para hacer más justa la relación contractual cañero-
industrial.”
Creo oportuno ofrecer un estimado del valor que se pierde el sector
cañero por la no aplicación de correctos métodos de medición del valor
de la caña. De acuerdo a diversas estimaciones, la sub-valoración que
se realiza del rinde de la caña es como mínimo de un 2,5%, pudiendo
llegar a cerca del 4%. Aplicando la ley de maquila, sabemos que el
60%del producto final corresponde al productor, por lo tanto, al cañero
le están quitando entre el 1,5% el 2,4% de su ingreso bruto. Un
porcentaje muy relevante para los miles de cañeros que trabajan en una
economía de subsistencia, con márgenes muy pequeños.
Este cambio, que implicaría un aumento de sus ingresos, sin afectar de
ninguna manera sus costos, puede transformarse en un cambio
significativo en la rentabilidad de la explotación. Haciendo el ejercicio
para la producción de la provincia de Tucumán, podemos estimar que el
ingreso que corresponde a los productores, y que les es negado,
equivale (para el año 2020) a 1.200 millones de pesos, o un poco más
de 100 millones de dólares2.
Paralelamente, para los ingenios o para el Estado, la adquisición de
estos equipos representaría una inversión casi imperceptible en relación
a los recursos que estos manejan. La lectura de la ley de maquila
determina claramente que la posibilidad y el derecho a solicitar medios
objetivos para la valoración del rinde de la caña queda en manos del
productor cañero. Sin embargo, se omite la realidad de diferentes en las
fuerzas políticas y económicas de los diferentes actores de este
mercado, que generan enormes diferencias en las capacidades de
coludirse y actuar conjuntamente, exigir el cumplimiento de contratos, o
buscar mejores opciones en la competencia.
2 Caña de Azúcar: Aportes para su Valoración Cualitativa. Cap 1 ,Pag 9; 2014. Ing Franco Fogliata./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Para ilustrar esta diferencia de fuerzas podemos dar el ejemplo con la
situación en la provincia de Tucumán, que representa aproximadamente
el 70% de la producción de azúcar y bioetanol de caña del país.
En la provincia hay, de acuerdo al censo agropecuario, casi 5000
cañeros, de los cuales el 80% posee pequeñas explotaciones menores
a 50 hectáreas. Mientras que del otro lado encontramos solo 15
ingenios, en menos de 10 grupos controlantes. Así, se vuelve imposible
que el productor que no se ve satisfecho con la evaluación que un
ingenio realice de su caña pueda desplazarse en busca de otro
comprador.
No es una imposibilidad legal, sino fáctica y económica:
- El costo del traslado de la caña destruye la rentabilidad de la
explotación.
- La pequeña cantidad de ingenios facilita la colusión en las decisiones
comerciales de estos últimos.
- La debilidad económica, y dispersión de las fuerzas organizacionales
del sector cañero, obstaculizan la capacidad del sector para invertir en
conjunto facilitando la incorporación de laboratorios con tecnología
suficiente en los ingenios.
- La incorporación de laboratorios que permitan el análisis directo digital
no manipulable puede determinar el aumento del rinde de la caña, y por
lo tanto la menor rentabilidad para el ingenio (que debe abonar más el
cañero).
Por lo tanto, cada ingenio individualmente tiene incentivos a evitar la
incorporación de esta tecnología, para no verse en minusvalía frente a
un competidor que no realice este estudio. Así, queda demostrado que
en este caso no es suficiente dejar la aplicación de la ley en manos de
los privados interesados, ya que no poseen el poder para hacer exigible
este mandamiento./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
La situación, por lo tanto, justifica una intervención necesaria de parte
del Estado para generar incentivos por dos medios:
- La zanahoria: promover la adquisición de tecnología por parte delos
ingenios, con políticas de transferencia de fondos o créditos
subsidiados, entre otras.
- El látigo: generando sanciones, o exclusión de oportunidades, a
aquellos compradores de caña que no cumplan con la incorporación de
tecnología que produzca resultados objetivos del rinde de la materia
prima adquirida.
Por todo ello, a los fines de lograr uniformidad y una justa distribución
de los ingresos en el sector sucro-alcoholero, para todos sus
integrantes, productores, industriales y comercializadores, es que
propongo la obligación de la instrumentación de análisis directos
digitales y uniformes de valoración de la caña de azúcar en todo el país.
Esta modernización en la forma de cuantificar, cualificar y valorizar la
calidad del jugo de la caña de azúcar generará mayores ingresos para
los productores cañeros, especialmente los más débiles, impulsando las
economías regionales y la salida de la pobreza de miles de familias
argentinas.
El sector industrial se verá también beneficiado, ya que se eliminarán
diferencias injustificadas entre uno y otro ingenio o destilaría. La
transparencia e igualdad de condiciones para todos los actores
redundará, sin lugar a dudas, en un fortalecimiento del sector en general
y una consecuente mejora presente y futura de su nivel de productividad
y riqueza.
Por todo lo expuesto, solicito a mis pares el acompañamiento de este
proyecto de ley.
Beatriz L. Avila.-/final_de_pagina/