Fundamentos
Señora Presidente:
Este proyecto tiene su origen en el Expediente de Diputados: 6264-
D2020, publicado en el trámite parlamentario N° 174 con fecha:
20/11/2020, de mi autoría. También se presentó en el Senado con el
número 1354/22.
Como es de público conocimiento, y ya se han expresado las
respectivas autoridades de Salud de la Nación, como así también la
Comisión Nacional de Eliminación del Sarampión y Rubeola, el
incremento de casos de Sarampión en el país es progresivo e inminente.
Ante el aumento de casos en la región y el mundo, deben establecerse
políticas públicas en materia sanitaria que fortalezcan la prevención.
Existe hoy un alto riesgo de importación de casos y desarrollo de brotes.
La pandemia del Covid-19, ha contribuido a la alarmante disminución de
las coberturas de vacunación ocasionada por las interrupciones en la
prestación y uso de los servicios de inmunización según la Organización
Mundial de la Salud y UNICEF.
El sarampión es una enfermedad viral, eruptiva-febril, suele transmitirse
por contacto directo y el aire siendo altamente contagiosa, afecta el
sistema respiratorio y se extiende al resto del organismo. La
organización mundial de la salud informó que antes que se introdujera/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
la vacuna en 1963, y se generalizara su uso, cada 2-3 años se
registraban epidemias que llegaban a causar cerca de 2 millones de
muertes al año.
Se calcula que en 2017 murieron 110000 personas por esta causa, la
mayoría en niños menores de 5 años, a pesar de existir vacunas seguras
y eficaces. Las manifestaciones clínicas son: fiebre alta, manchas rojas
en la piel, secreción nasal, conjuntivitis y tos. Sus complicaciones son
respiratorias como neumonía y neurológicas como meningoencefalitis.
No tiene tratamiento específico y es mortal en 1 a 2 casos cada 1000
personas que tienen la enfermedad. La aparición de síntomas luego de
la exposición al virus es alrededor de 7 a 18 días (media 14 días). Es
una enfermedad viral muy contagiosa. Afecta sobre todo a los niños y
niñas y en algunos casos puede ser letal. La vacunación ha influido de
forma decisiva en la reducción de muertes por sarampión. El virus
presente en el aire o superficies infectadas sigue siendo activo y/ o
contagioso durante periodos de hasta dos horas, puede ser transmitido
por un individuo infectado desde 4 días antes hasta 4 días después de
la aparición del exantema.
Lo cual, nos recuerda a la pandemia actual por COVID- 19, siendo un
virus altamente potente y solo siendo posible un tratamiento sintomático,
con dependencia de la respuesta inmunológica, a lo cual debemos su
alta tasa de mortalidad en los pacientes infectados, no existiendo ningún
tratamiento antiviral posible hasta la actualidad.
Argentina continúa siendo un país libre de sarampión; pero no libre de
riesgo ya que son evidenciados los brotes en Brasil, otros países de la
región y el mundo. Es por este motivo, es que debe focalizarse en la
necesidad de promover que toda la población cuente con las dos dosis
de vacuna indicadas en el Calendario Nacional de Vacunación. Según
datos del Hospital de Pediatría Garraham, el último caso de sarampión
endémico en la Argentina se registró en el año 2000. Hasta el año 2018/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
se registraron un total de 43 casos importados y relacionados con el
antecedente de viaje.
Entre enero de 2019 y marzo de 2020 se confirmaron un total de 199
casos de sarampión, registrándose el mayor brote desde la eliminación.
En virtud de la circulación del virus de sarampión en Brasil y de brotes
en EEUU y otros países de Europa y el mundo, y teniendo en cuenta la
apertura de fronteras con mayor movilización de personas, a fines de
2021 se emitió una alerta para completar los esquemas de vacunación
y prevenir la reintroducción del virus en el país. La vacuna contra el
sarampión suele juntarse con las vacunas contra la rubéola y/ o
parotiditis, su eficacia es similar sola o de manera conjunta. Se
recomienda administra dos dosis, ya que con una única dosis no se logra
inmunidad.
La estrategia de intensificación de la vacunación, la sensibilización de la
vigilancia epidemiológica es fundamental. Sostener acciones como
vacunación y el sistema de vigilancia durante la epidemia; mejorar los
registros y referenciación en el monitoreo regional, es trascendental. La
vacuna contra el Sarampión es obligatoria y gratuita en todos los
vacunatorios y hospitales públicos del país.
El Calendario Nacional de Vacunación incluye 2 dosis de triple viral a los
12 meses y a los 5 años de edad. Por todo lo expuesto la vacunación y
la prevención son los únicos tratamientos posibles para esta
enfermedad, de alta contagiosidad y rápida, por lo que las epidemias por
dicha enfermedad pueden llegar a generar una emergencia
epidemiológica, si no tomamos conciencia de la necesidad de
vacunación temprana.
Trabajar en la prevención del virus, y promover masivamente la
vacunación en la sociedad, es una política de estado que debe
mantenerse estable en la lucha contra no solo brotes sino también las
epidemias de Sarampión./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Controlar el carnet de vacunación tanto de niños como adultos, aún
antes de entrar en edad escolar, evitará la enfermedad y la propagación
del virus. Siendo un trabajo de todos cumplir con la vigilancia
epidemiológica.
Sra. Presidente, por todo lo expuesto, es que solicito el apoyo de mis
pares en el presente proyecto de ley.
Beatríz L. Avila/final_de_pagina/