Fundamentos
Señora Presidente:
El presente proyecto de ley, se propone como una nueva presentación
del contenido del proyecto previo S-2683/19, con el objeto de
conmemorar el bicentenario del fallecimiento de Don Bernabé Aráoz, por
medio del emplazamiento de un monumento en su honor, en ubicación
de “La Encrucijada” – conocido actualmente como “El Rodeo”, en el
departamento de Burruyacú de la Provincia de Tucumán.
Manuel Belgrano, siguiendo las órdenes del Triunvirato, promovió el
éxodo jujeño, empleando la táctica de tierra arrasada frente al avance
de las tropas realistas comandadas por Pío Tristán. La estrategia central
pretendía establecer Córdoba como límite mínimo, abandonando así los
pueblos del norte.
Durante su retirada hacia el sur, Belgrano y su Ejército del Norte
acamparon en un lugar que se convertiría en clave para la historia
argentina. Entre el 10 y 12 de septiembre de 1812, se produjo una
reunión crítica, narrada por el historiador Facundo Nanni, en la que
Bernabé Aráoz y otros próceres convencieron a Belgrano de enfrentar a
los realistas en Tucumán.
A pesar de las dudas, Belgrano optó por desobedecer al Triunvirato y
aceptar el desafío, lo que llevó a la decisiva Batalla de Tucumán el 24
de septiembre. Esta batalla, de gran trascendencia continental, fue un
punto de inflexión en la lucha por la independencia argentina.
En 1869, el general Rudecindo Alvarado en carta a una de las hijas del
caudillo gaucho Bernabé Aráoz, narraría lo ocurrido en esos días./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Alvarado estaba en Tucumán, cuando se supo de la retirada de
Belgrano, por ello evocaba: "envolvía la convicción de la superioridad de
las fuerzas realistas, de la debilidad de las independientes y, lo que era
más afligente, se desconocía el punto hasta donde podría ausentarse
nuestro pequeño ejército, con lo cual se temía que la retirada fuera hasta
la propia Buenos Aires y no hasta Córdoba”.
Fue en esos momentos de nerviosismo general que llegó a Tucumán el
teniente coronel Juan Ramón Balcarce, enviado por Belgrano. A poco
de arribar dispuso que todos presentaran las armas que tuviesen. Se le
entregaron las escopetas, sables, pistolas y hasta espadines de los
cabildantes, de lo que se apoderó el señor Balcarce sin más excepción
de mi sable y pistolas, que como oficial me fueron devueltas.
La requisa, añade la carta, exaltó a los ánimos de los patriotas
tucumanos, y muy notablemente el del señor Bernabé, padre de usted,
en cuya casa se practicó una reunión de vecinos y se acordó por
unanimidad nombrar una comisión cerca del comandante Balcarce.
Esa comisión formada en casa de Aráoz, debía manifestarle el disgusto
del vecindario por el hecho de desarmarlo e inutilizarle así los esfuerzos
generosos que ofrecerían, si el ejército se resolvía a ayudarlos en la
defensa.
Al encontrarse con el general porteño y exponerle la decisión del pueblo
tucumano de presentar batalla, éste pidió mil hombres montados y una
suma de dinero, y el señor don Bernabé contestó que en lugar de mil
serían dos mil lo que ofrecía, y en cuanto a la suma de dinero, dijo que
sería llenada inmediatamente. Ello fue en sí, lo que decidió a Belgrano
a presentar batalla./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Alvarado terminaba su misiva con la siguiente reflexión: "el patriotismo
tan puro como heroico del padre de usted, su bien merecida influencia y
los medios que nunca economizó en defensa de la patria, le dieron
títulos de honor que ojalá hubieran sabido apreciarse”.
La Encrucijada es además el lugar de encuentro entre los gauchos de
Jujuy, que venían dispuestos a todo, con los de Tucumán, acaudillados
por Bernabé Aráoz y una nutrida columna salteña comandada por
Apolinario Saravia que se sumó a la marcha. Representaban al pueblo
llano, a esos olvidados por la historiografía oficial, que conformaron la
verdadera fuerza de aquél ejército.
Fueron ellos, formados en batallones de “Decididos”, quienes resultaron
piezas decisivas en la batalla del 24 de septiembre. También fueron la
columna esencial de la batalla del 20 de febrero del año siguiente en
Salta.
Sin duda alguna, La Encrucijada marca el histórico lugar de encuentro
entre el pueblo tucumano y jujeño, que venía cargado de aflicciones,
pasando hambre y sed luego de dejarlo todo en su provincia. La
pequeña población de Tucumán, que no pasaba de los 7000 habitantes,
abría sus casas para recibir a sus hermanos. Alimentarlos, vestirlos,
cobijarlos y consolarlos. En este crucial momento, Bernabé Aráoz
proveyó asistencia vital a los jujeños, ofreciendo 200 reses de su
hacienda para su sustento en esos días críticos.
Los jujeños y salteños, a las órdenes de Díaz Vélez, ya habían
demostrado su valía en el combate del Río Las Piedras, venciendo a la
avanzada realista. Pero fue en la Batalla de Tucumán, donde la leyenda
de los Centauros del Norte, reforzados sustancialmente por los
Decididos tucumanos, comenzó a forjarse. Con su ataque fulminante
sobre el ala derecha, elite del ejército realista y la toma del convoy de
Pío Tristán, definieron la suerte del combate./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Así, en Tucumán, aquellos bravos norteños, vencieron en una batalla
que parecía imposible y salvaron la suerte de la revolución
sudamericana.
En los años sucesivos, los escuadrones de Decididos, al mando del
general don Martín Miguel de Güemes en Salta y del general Manuel
Eduardo Arias en Jujuy, llevaron adelante una eficaz guerra de
guerrillas, que impidieron una y otra vez, los avances realistas en el
actual territorio nacional.
Quedará en la historia ese día en La Encrucijada, cuando la decisión de
los representantes de los pueblos del Norte fue firme, en frenar la
retirada y presentar batalla, cuando se selló la suerte de la Revolución.
Este momento marcó el inicio de un camino heroico que, cuatro años
más tarde, culminaría en la Declaración de la Independencia de
Argentina, el 9 de julio de 1816, en Tucumán, fecha que simboliza el
nacimiento de nuestra nación como entidad soberana ante el mundo.
Hoy, este sitio histórico alberga un mural dedicado a Belgrano y tres
mástiles ondeando las banderas del Norte Grande. Se sitúa en el área
conocida como “El Rodeo”, bajo la jurisdicción de la comuna de La
Ramada y de la Cruz, en el Departamento Burruyacu de la Provincia de
Tucumán.
Por todas las consideraciones expuestas, corresponde notar que este
sitio posee un valor histórico inmensurable para la conformación de la
Argentina como el país que hoy conocemos, razón por la cual, solicito a
mis pares se tenga a bien considerar el presente proyecto.
Beatriz L Ávila. -/final_de_pagina/