Fundamentos del proyecto
Señora Presidente:
El presente Proyecto de Ley deroga distintas regulaciones referidas a
actividades económicas agrarias, como la producción de azúcar,/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
algodón y vino, muchas de ellas surgidas en la década del 70, como
respuesta a una coyuntura puntual, coyuntura que dista mucha de ser la
actual.
Resulta imperioso revertir la situación de estancamiento y
empobrecimiento en la que se encuentran sumidas nuestras economías
regionales desde hace décadas, las cuales estuvieron regidas por
erráticas políticas oficiales, y que han tenido como norte un
intervencionismo distorsivo.
Una de las claves para superar este contexto es la eliminación de
numerosas regulaciones que ahogan a las fuerzas productivas de
nuestro país. Por ello, se deben sortear definitivamente los obstáculos
legales que nos llevaron a una indebida injerencia del Estado.
Acrecentar las actividades productivas, expandiendo la producción y
propiciando la inversión, son objetivos a alcanzar para sacar a la
economía de un viejo letargo. Llevar adelante una desregulación de la
actividad agropecuaria, promoviendo nuestros productos al mundo de
manera inteligente y estratégica y brindando el mejor escenario para la
llegada de inversiones, es la salida certera del estancamiento de
nuestras economías y nuestra gente.
El presente Proyecto de Ley promueve la derogación de distintas
normativas regulatorias y de promoción que no cumplieron con las
expectativas pensadas 50 años atrás, sino todo lo contrario. Estas
desregulaciones están contempladas en el DNU 70/2023 vigente.
Recordemos que dicho Decreto fue rechazado recientemente por ésta
cámara, y se encuentra a la espera de su tratamiento en Diputados.
Frente a los hechos, resulta fundamental dar seguridad jurídica a los
argentinos, promoviendo que dichas desregulaciones sean debatidas y
consensuadas por ambas Cámaras./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Se propone la derogación de la Ley N° 26.737 de Régimen de
Protección al Dominio Nacional sobre la propiedad, posesión o tenencia
de tierras rurales, (Ley de Tierras); de la Ley N° 18.600, de la Ley N°
18.905 y de la Ley N° 22.66, relativas a la política vitivinícola nacional,
que prevé, por ejemplo, la fijación anual del cupo nacional de producción
de vino.
Contempla la derogación de la Ley N° 18.770 que regula el régimen de
entregas de azúcar para consumo interno por parte de los productores;
de la Ley N° 21.608 de Promoción Industrial de la Presidencia del
Gobierno de Facto de Jorge Rafael Videla, que en los hechos hoy
deroga aspectos residuales, ya que ha sido modificada en gran parte de
las gestiones de gobiernos democráticos.
Se deroga la Ley N° 12.916, sobre la creación de la Corporación
Nacional de Olivicultura; la Ley N° 19.990, que establece una política
regulatoria para el cultivo y comercialización del algodón y, por último,
se deroga la Ley N° 18.859 sobre el transporte y comercialización de
productos destinados a la alimentación del ganado.
La derogación de las leyes mencionadas, la gran mayoría con origen en
la década del 70, promulgadas por presidentes como Levingston,
Lanusse, Onganía, Videla y Bignone, apunta definitivamente a terminar
con el corsé de la regulación de precios, cupos, burocracia, falta de
transparencia, que no hizo más que marcar el destino desafortunado de
las economías regionales, y con ellas, las de miles de productores y
consumidores de nuestro país.
Por todo lo expuesto, solicito a mis Pares que acompañen el presente
Proyecto de Ley.
Juan C. Romero/final_de_pagina/