Fundamentos
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El proyecto parte de diagnosticar que Argentina necesita más inversión productiva y que el régimen existente para medianas empresas (RIMI) deja afuera a las grandes firmas. La iniciativa extiende la lógica de ese régimen a empresas de mayor tamaño, con un umbral mínimo de USD 12 millones, para atraer capitales nacionales y extranjeros hacia la economía real.
Los beneficios se limitan a inversiones tangibles: maquinaria, obras y bienes agropecuarios como equipos de riego, mallas antigranizo y semovientes. Los activos financieros y bienes de cambio quedan expresamente fuera. Para ciertos bienes de impacto ambiental o productivo específico, no rige el monto mínimo.
El texto enfatiza la escala diferenciada de incentivos según el tamaño de la empresa, presentando el RIIR como complemento del RIMI y no como su reemplazo, con el objetivo declarado de generar empleo, aumentar exportaciones y fortalecer cadenas de valor.
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FUNDAMENTOS
Señora Presidente:
La República Argentina requiere de herramientas legislativas eficaces que promuevan un flujo constante de capitales hacia sectores estratégicos. El presente proyecto propone la ampliación y complemento del actual Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), que fuera aprobado en la Ley de Modernización Laboral, incluyendo a grandes empresas. Se trata de un mecanismo que busca la prosperidad productiva del país, incentivando tanto a inversores nacionales como extranjeros. La iniciativa busca superar barreras históricas de inversión mediante beneficios impositivos concretos que impacten directamente en la economía real.
Este nuevo enfoque del Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR) no es solo un alivio fiscal, sino un plan integral de desarrollo que impactará positivamente en el desarrollo de cadenas de valor, fomentando el crecimiento de los diversos sectores económicos y fortaleciendo su competitividad en el mercado. La inserción internacional, incrementando las exportaciones de mercaderías y servicios, mejorando la balanza comercial y la generación de Empleo partir de la creación de puestos de trabajo genuinos que mejoren la calidad de vida de nuestros habitantes.
A su vez, profundizando el sentido productivo de otros regímenes como el RIMI, en este nuevo proyecto nos seguimos enfocando estrictamente en inversiones productivas, en la adquisición o fabricación de bienes muebles nuevos (excluyendo automóviles) y la realización de obras destinadas a la producción.
Otra clave de esta ampliación del alcance de los beneficios a las inversiones productivas, está enfocada en aumentar el flujo de inversión, generando un efecto multiplicador en la economía real, otorgando relevancia a sectores clave que promuevan la sostenibilidad y eficiencia, como sistemas de riego agrícola, equipos de alta eficiencia energética y mallas antigranizo, a los cuales, a partir de esta iniciativa, las grandes empresas también podrán acceder a los beneficios independientemente del monto mínimo invertido. Además, se mantienen las prohibiciones de uso de estos beneficios para inversiones en activos financieros o de portfolio. El texto da las garantías para que el capital se vuelque a la economía tangible.
Consiente de las distintas realidades y la necesidad de mantener beneficios que se ajusten proporcionalmente a la segmentación de los distintos actores productivos, seguimos proponiendo iniciativas con principios de inclusividad de acuerdo escalas de inversión. El proyecto complementa lo dispuesto en el RIMI ofreciendo beneficios montos de inversión diferenciados según el tamaño de la unidad económica, desde esta perspectiva los beneficios a las inversiones irán desde Micro empresas (con un piso de USD 150.000) hasta grandes firmas (más de USD 12.000.000). Esto garantiza una democratización del incentivo, adaptándose a la realidad financiera de cada sector productivo.
En definitiva, este proyecto no busca únicamente otorgar alivios fiscales, sino continuar con un compromiso inquebrantable con quienes deciden apostar por la producción en el país. Entiendo que detrás de cada inversión en la producción y el desarrollo, hay un productor o un empresario que arriesga capital y esfuerzo. El RIIR nace para acompañar esa vocación transformadora, brindando la previsibilidad necesaria para que la inversión se convierta en empleo genuino y que fortalezca nuestra competitividad ante el mundo.
Es por estas razones y las que expondré al momento de su tratamiento que solicito a mis pares, me acompañen en la presente iniciativa.