Fundamentos del proyecto
Sr. Presidente;
El pasado 1 de agosto, un fuerte temporal azotó la localidad de Laguna Blanca, en
el norte del departamento Belén, provocando importantes daños materiales,
afectación de viviendas y la evacuación de decenas de familias.
El reciente temporal de viento Zonda que impactó en la Puna catamarqueña generó
una emergencia de gran magnitud en Laguna Blanca. Tal como lo reflejaron medios
como el diario El Ancasti1, la violencia del fenómeno activó un operativo de
contención por parte del gobierno provincial, que, si bien fue inmediato, requiere del
apoyo y acompañamiento del Estado Nacional para enfrentar adecuadamente las
consecuencias y promover la recuperación.
El fenómeno provocó la voladura de techos en viviendas, escuelas y postas
sanitarias; el derrumbe de muros de adobe y pircas, esenciales para el manejo del
ganado; y daños severos en la infraestructura de servicios. Se registraron alrededor
de 90 viviendas damnificadas, lo que afectó directamente a más de 280 personas
durante la primera jornada de asistencia. Familias enteras perdieron sus hogares y
sus medios de producción, quedando en una situación de extrema vulnerabilidad.
Frente a este escenario, la provincia de Catamarca desplegó un operativo de
emergencia articulado entre el Ministerio de Desarrollo Social, el municipio local, el
Ministerio de Salud, Defensa Civil, las fuerzas de seguridad, Aguas de Catamarca
y otros organismos. En ese marco, se conformó el Centro de Operaciones de
Emergencia (COE), desde donde se coordina la respuesta sanitaria, alimentaria,
logística y de reconstrucción. Como parte de este esfuerzo, fueron evacuadas 142
personas y alojadas en diferentes dependencias locales, mientras que 88 turistas
fueron asistidos y trasladados en 13 vehículos, acompañados por personal del
Ministerio de Desarrollo Social y fuerzas de seguridad.
Durante los primeros días, se garantizó el acceso a agua potable, camas, abrigo,
calzado, alimentos, insumos sanitarios y atención médica permanente. También se
brindó apoyo específico a productores locales severamente afectados por el
temporal.
La complejidad territorial, la vulnerabilidad estructural de las viviendas tras el
temporal, la afectación de los medios de vida y la magnitud del desastre exceden
1 https://www.elancasti.com.ar/edicion-impresa/140-evacuados-y-un-85-casas-danadas-laguna-blanca-
n590292/final_de_pagina/las capacidades logísticas y presupuestarias locales. Por ello, resulta imprescindible
el apoyo del Estado Nacional, mediante la declaración de la emergencia, a fin de
garantizar una respuesta integral, sostenida y coordinada con la provincia de
Catamarca, que permita la reconstrucción efectiva de la comunidad.
En este contexto, se torna esencial promover un trabajo conjunto entre Nación y
provincia para avanzar en la recuperación de Laguna Blanca, comunidad que
cumple un rol social y cultural clave. Su arraigo y compromiso con el territorio la
convierten en un pilar fundamental en la preservación de un legado ancestral. Esta
localidad constituye el núcleo de una Reserva de Biósfera designada por la
UNESCO, reconocida por su ecosistema único y por albergar comunidades que
conservan prácticas como la cría de camélidos y las técnicas de tejido artesanal,
ambas de renombre internacional.
La destrucción de los corrales y la pérdida de ganado no representan solo un
perjuicio económico, sino también un golpe profundo a una cultura productiva que
forma parte del patrimonio vivo de nuestro país. Esta situación afecta prácticas
ancestrales que sostienen no solo la economía local, sino también la identidad
colectiva de la comunidad. Asimismo, los daños en estructuras edilicias —muchas
de ellas de valor histórico— y el riesgo que enfrenta el patrimonio arqueológico de
la zona requieren una respuesta rápida, sostenida y planificada. En este marco, el
fortalecimiento de la resiliencia comunitaria resulta clave para garantizar no solo la
reconstrucción material, sino también el restablecimiento de la vida cultural y social,
permitiendo que Laguna Blanca se recupere sin perder su esencia.
Por todo ello, es necesario garantizar a la comunidad los recursos indispensables
para su reconstrucción edilicia, la recuperación de sus bienes y el restablecimiento
de sus actividades cotidianas. La declaración de emergencia no solo visibiliza la
gravedad de lo ocurrido, sino que habilita los instrumentos normativos y
presupuestarios necesarios para una respuesta eficaz. Este proyecto, reconociendo
el rol estratégico de Laguna Blanca, impulsa la asignación de recursos y la
articulación de políticas públicas entre la Nación y la provincia, asegurando una
intervención coordinada que permita a la comunidad no solo recuperarse, sino
también fortalecerse.
Por lo expuesto, solicito a mis pares el acompañamiento del presente proyecto de
ley.
Sebastián Nóblega
Diputado de la Nación/final_de_pagina/