Fundamentos del proyecto
Señora Presidente:
El presente proyecto de ley pretende instituir el 23 de abril de cada año
como “Día Nacional de la Defensa de la Educación Pública”.
Las universidades públicas son las responsables de la existencia de la
clase media en nuestro país, caso único en América Latina, y en la
actualidad atraviesan un período crítico como consecuencia de las/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
políticas implementadas por el gobierno nacional encabezado por el
presidente Javier Milei.
Nuestro país cuenta con 57 Universidades Públicas, 17 de ellas creadas
entre 2003-2015 durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina
Fernández de Kirchner. A contramano de lo que pretenden instalar
desde las filas liberales y conservadoras, en relación a que dichos
gobiernos fueron los que arruinaron al país, a lo largo de aquella década
ganada no se dejó ni una provincia sin universidad.
La libertad académica es el derecho de los estudiantes y profesores a
aprender, enseñar, investigar y divulgar el pensamiento, el arte y el
conocimiento, sin sufrir presiones económicas, políticas o de otro
tipo. En este marco, las instituciones académicas de la Argentina son
ejemplo en el mundo, cuna de premios Nobel, y no debemos permitir
que arrebaten los logros obtenidos ni las posibilidades de nuestro
pueblo.
Las casas de estudio están conformadas por las personas; docentes,
personal no docente y estudiantes; y son ellos a los que hay que atender.
Desde el Congreso de la Nación debemos trabajar en la defensa de
salarios dignos en el ámbito educativo, de una educación gratuita, laica
y de calidad.
La sociedad se movilizó el 23 de abril del corriente 2024 en apoyo al
sistema universitario público frente al brutal ajuste económico que lleva
a cabo el gobierno nacional, que amenaza el normal funcionamiento de
las universidades, que son uno de los motores de la democracia, el
ascenso social y los lazos sociales.
Nuestra sociedad es hija de la Universidad pública, gratuita e irrestricta
en el ingreso, de excelencia, con libertad y equidad. Por este motivo, la
resistencia a los objetivos de mermar su calidad es irrenunciable en el
marco de la democracia. Por otra parte, los sectores científico-/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
tecnológicos y de investigación nacionales atraviesan uno de los
momentos más críticos de su historia. A través de las universidades y
centros de investigación distribuidos federalmente, la Argentina se ha
caracterizado por ser una referencia de ciencia y tecnología en el mundo
entero, dotando de desarrollos de punta y profesionales de excelencia
al sector público y privado.
Nuestras científicas y científicos son desprestigiados respecto de la
calidad de sus trabajos, cuestionados respecto del valor que la ciencia y
la tecnología tienen para el desarrollo nacional y privados del
reconocimiento que poseen sus arduas labores, muchas veces de
dedicación exclusiva. La ciencia y tecnología son aspectos sustanciales
para la producción de soberanía, desarrollo y progreso. La educación
es un derecho humano fundamental porque se impone sobre el ingrato
azar de la desigualdad.
Defender esta concepción de la educación es de vital importancia Se
necesitan presupuesto y políticas de bienestar estudiantil para poder
estudiar. Ante esto, asumimos la tarea de defender inclaudicablemente
el acceso a la educación de las grandes mayorías. Defendemos el
acceso a la educación superior pública como un derecho.
Creemos en la capacidad igualadora de la educación pública y gratuita,
en el poder transformador de la Universidad como formidable
herramienta de movilidad social ascendente y en el aporte diferencial y
sustantivo que la producción científica hace en la sociedad del
conocimiento. Queremos que nuestras instituciones sean el dispositivo
que le permitan a la Argentina desandar las desigualdades estructurales
y emprender la senda del desarrollo y la soberanía.
La educación nos salva y nos hace libres. El país que no invierte en
ciencia y educación, renuncia a su soberanía. El desfinanciamiento de
la universidad y el sistema científico es un retroceso para el país. En la
Argentina se fabricó uno de los diez reactores de energía más/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
importantes del mundo. Entre 2018 y 2022, la producción de software
generó 19.500 millones de dólares. Más de 100 nuevas empresas en
biotecnología han puesto al país también en el primer puesto de América
Latina. Gracias a la investigación aeroespacial en la Universidad
Pública, Argentina es uno de los diez países que tienen capacidad para
diseñar y producir satélites.i
Por los motivos expuestos, solicito el acompañamiento de mis pares a
la presente iniciativa.
Carlos A. Linares
i Discurso LA UNIVERSIDAD PÚBLICA: BASE DE LA DEMOCRACIA Y EL DESARROLLO SOCIAL./final_de_pagina/