Fundamentos del proyecto
Señora Presidente:
El 12 de Febrero de 1817 tuvo lugar la Batalla de Chacabuco, en Chile,
donde el Ejército de los Andes, al mando del Gral. José de San Martín,
derrotó a los realistas y tomó diversos trofeos en la acción. Entre ellos
se destacó una bandera correspondiente al Regimiento de Talavera.
Esta insignia fue enviada a Buenos Aires. Con posterioridad, el Gral. San
Martín solicitó al Director Supremo del Estado, Gral. Juan Martín de
Pueyrredón que ese trofeo fuera remitido a San Juan.
La Bandera del Talavera permaneció en diversos lugares de esa
provincia hasta que, hacia 1892 fue remitida al recientemente creado
Museo Histórico Nacional, en Buenos Aires, que acaparó gran parte de
las reliquias históricas de nuestro pasado, a partir de ese momento.
En Agosto del año 2000 el Senado de la Nación aprobó el regreso de la
Bandera de Talavera a San Juan. Reintegrada a la misma, tuvo distintos
destinos hasta que, durante el año 2013, luego de ser restaurada, se
exhibe en el 1º Piso del Centro Cívico de la ciudad de San Juan. En
Enero de 1817 partió desde San Juan una columna auxiliar del Ejército
de los Andes, también denominada IV División, al mando del
comandante Juan Manuel Cabot, que atravesó los Andes por el paso
secundario de Guana, a fin de ocupar las localidades trasandinas de La
Serena y Coquimbo, en apoyo del grueso del Ejército, que cruzó por
Uspallata y Los Patos.
Esta columna llevaba una bandera que fue la primera insignia patria que
se batiera victoriosa en la escaramuza de Barraza, y en la batalla de
Salala, en Chile./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Este emblema, concluida la campaña del Ejército Libertador, fue llevada
por Cabot de regreso a Buenos Aires. Quedó en poder de su hija; quien
en 1890 se la entregó a Bartolomé Mitre. Este, a su vez, se la entregó a
uno de los primeros investigadores de banderas patrias, en la época,
José Antonio Pillado, quien le realizó un “cromo” (fotografía de la época).
Con posterioridad, Pillado la donó al Museo Histórico Nacional; donde
se conservó en sus depósitos, y rara vez se exhibió, durante más de
cien años. Desde 1916 que los sanjuaninos le reclamaron al entonces
presidente Hipólito Yrigoyen la entrega de esa bandera, en forma
infructuosa. El Gobierno de San Juan declaró a esa bandera como
“Patrimonio Cultural de la Provincia”, mediante Ley Nº 7659, del año
2005. No obstante, fue recién en Abril de 2011 que el Congreso Nacional
aprobó el traslado de la Bandera de Cabot a San Juan, merced a un
proyecto presentado por los diputados nacionales Juan Carlos Gioja y
Margarita Ferrá.
En Marzo de 2012 la insignia fue devuelta a San Juan, y después de una
restauración que duró tres meses, hoy se exhibe en el ala Sur del Centro
Cívico de la ciudad. Durante la Batalla de Tucumán, hecho de armas
acontecido el 24 de Setiembre de 1812, el Ejército del Norte, al mando
del Gral. Manuel Belgrano, tomó a los realistas cuatro trofeos, de
acuerdo a lo que se desprende de los documentos que mencionaremos
a continuación.
En su parte de la batalla, el general patriota comunicó al gobierno de
Buenos Aires: “Señor: La Patria puede gloriarse de la completa victoria
que han obtenido sus armas el 24 del corriente, día de Nuestra Señora
de las Mercedes, bajo cuya protección nos pusimos: 7 cañones, 3
banderas, y un estandarte”. Es decir, en este parte, Belgrano daba
cuenta de que se habían tomado cuatro trofeos al enemigo./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Con posterioridad, Belgrano le remitió tales piezas al gobierno, con esta
comunicación: “Remito dos banderas del Real de Lima y dos
estandartes de Cotabamba, para que V.E. tenga la bondad de mandar
se coloquen en el templo de Nuestra Madre y Señora de las Mercedes,
como dedicadas por el ejército de mi mando, en demostración a la
gratitud a tan Divina Señora por los favores que mediante su intercesión
nos dispensó el Todopoderoso en la acción del 24 pasado” (Tucumán,
5 de octubre de 1812. AGN, Sala X-23-2-3).
En realidad, se trataba de las banderas de los tres batallones realistas,
que habían sido arrollados por la infantería patriota, y atacados por la
retaguardia por los Dragones de la Patria y los Decididos de Tucumán:
el Abancay, el Cotabambas y el Real de Lima, como lo señala Vicente
Fidel López.
También se tomó un estandarte. Belgrano expresó al Triunvirato su
deseo de que fueran colocadas en el templo de Nuestra Señora de las
Mercedes, de Buenos Aires, “en demostración de gratitud a tan divina
Señora por los favores que mediante su intercesión nos dispensó el
Todopoderoso en la acción del 24 pasado”. El segundo Triunvirato
recibió las banderas enviadas por Belgrano, al que contestó el 20 de
octubre que los trofeos fueron llevados triunfalmente en la mañana del
17 desde la Fortaleza al Cabildo entre doble fila de tropas y una inmensa
multitud.
Termina esa nota: “con la misma ostentación y público fueron
trasladadas al convento de Nuestra Señora de las Mercedes y recibidas
solemnemente, colocándolas según su deseo y el del ejército de su
mando, en justa gratitud al favor con que el Ser Supremo nos concedió
un día de tanto placer por intercesión de la Divina Señora”. Con la
creación del Museo Histórico Nacional, estas banderas e insignias/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
fueron remitidas a este establecimiento, donde rara vez fueron
exhibidas; principalmente por falta de espacios.
En consecuencia, y ante la necesidad de realizar una reparación
histórica, y en vista a los antecedentes de las banderas remitidas por el
Museo Histórico Nacional a la Provincia de San Juan (Banderas del
Regimiento Talavera y de la columna Cabot), corresponde la restitución
a Tucumán de los trofeos que fueron tomados en la Batalla del Campo
de las Carreras, donde quedó evidenciado el arrojo y la decisión de los
tucumanos en la lucha por la Independencia y donde se salvó el destino
de la revolución hispanoamericana; conforme lo refieren unánimemente
todos los historiadores.
En razón de que estos emblemas ya no se conservan en la Iglesia de
La Merced de Buenos Aires, como fuera el deseo originario del Gral.
Manuel Belgrano, no existe mejor destino para tales trofeos que ser
donados a la Provincia y que se disponga un lugar para su exhibición.
Actualmente tales trofeos continúan resguardados en depósito del
Museo Histórico Nacional, sin exhibirse, lejos de todo el contexto que
originó su toma, y, en definitiva, exentos de su verdadero significado.
Todo ello nos lleva a solicitar que se realice dicha entrega a la Provincia
de Tucumán, y que permita que estos trofeos sean restaurados y
exhibidos plenamente a en el mismo lugar donde fueron tomados a las
fuerzas realistas, bajo el mando del benemérito General Manuel
Belgrano, en el legendario Campo de las Carreras, de San Miguel de
Tucumán./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
Sra. Presidente, considero oportuno valorizar, de este modo, la memoria
del Gral. Manuel Belgrano y el heroísmo del pueblo tucumano, y su
compromiso en la lucha por la Independencia Argentina, por lo cual
reclamo a mis pares me acompañen en el presente proyecto.
Beatríz L. Avila/final_de_pagina/