Fundamentos del proyecto
Señora Presidente:
Me motiva la presentación de este proyecto de ley declarar al "Chaku"
como patrimonio cultural inmaterial en los términos de la Ley 26118 de
ratificación de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio
Cultural Inmaterial./final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
El "Chaku" es un ritual ceremonial y productivo de manejo de vicuñas
creado por los Incas hace unos setecientos años para obtener la fibra.
Es una recuperación de saberes ancestrales sobre el uso de la especie.
La particularidad de esta técnica reside en que permite hacer la captura
y esquila sin matar a los animales y, al mismo tiempo, cuando se realiza
bajo protocolos de bienestar animal es un proceso muy tranquilo que
evita que la vicuña se estrese demasiado. Primero se las arrea hasta
una manga de captura, que es como un embudo que desemboca en un
corral. Luego se las revisa una por una y se las esquila y finalmente se
las devuelve a su territorio habitual.
Hasta los años '60 la vicuña estuvo en peligro de extinción y por eso se
firmó el Convenio de Conservación de la Vicuña, que regula la
conservación y el uso sostenible de la especie y al que adhirieron Perú,
Bolivia, Chile, Ecuador y Argentina. A medida que creció la población se
permitió en distintos lugares el manejo de captura y esquila de vicuñas
vivas. Con la fibra, la segunda más cara del mundo, se elaboran prendas
de lujo que son comercializadas en el mundo. En Argentina, sólo
Catamarca y Jujuy tienen autorización de la Convención sobre el
Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora
Silvestres (CITES) el organismo que regula la actividad - para utilizar
este recurso.
Creo firmemente que es muy importante conservar para las
generaciones futuras este ritual no solo por su importancia económica y
productiva sino también por el valor de nuestra tradición y el sentido de
pertenencia a un modo de vida como patrimonio que debemos defender
activamente.
El concepto de Patrimonio Cultural Inmaterial se institucionalizo en 2003
cuando la UNESCO, en la 32° Convención Mundial celebrada en Paris,
aprobó la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural
Inmaterial, un acuerdo internacional para su gestión y protección. Este
mismo fue ratificado por nuestro país, mediante la Ley 26.118, de/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
"Protección del Patrimonio Cultural Inmaterial" sanciona y promulgada
en julio del año 2006.
Según la Convención mencionada ut supra se entiende "patrimonio
cultural inmaterial" los usos, representaciones, expresiones,
conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos
y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los
grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte
integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial,
que se transmite de generación en generación, es recreado
constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno,
su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un
sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover
el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana.
La vicuña es valiosa para la naturaleza y para la gente. Para la
naturaleza es importante porque es el pastoreador o herbívoro silvestre
de tamaño más grande y, además, "de bajo impacto". Para la gente es
importante porque muchas personas creen que es un animal que está
protegido por "Coquena" y por la "Pachamama" y porque tiene una fibra
o lana muy abrigada y costosa.
La vicuña vive únicamente en la altura, en los ambientes denominados
puna o altiplano de Perú, Bolivia, Chile, Argentina y Ecuador, por arriba
de los 3.000 - 3.500 metros sobre el nivel del mar.
En algunos lugares comparte el ambiente con guanacos, pero
principalmente habita en zonas alejadas y también donde hay pastores,
pequeños poblados y casas dispersas. O sea, es común ver a las
vicuñas pastoreando cerca del ganado, típicamente llamas y ovejas (y
también otras especies), a veces hasta entreveradas.
En mi provincia, el chaku se realiza en lugares como La Estancia
(Belén), El Peñón, Antofalla (Antofagasta de la Sierra), aunque el/final_de_pagina/“2024 – AÑO DE LA DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD”
epicentro de este ritual ha sido desde tiempos remotos la localidad de
Laguna Blanca, a 3200 m.s.n.m. y a unos a 450 km de San Fernando
del Valle de Catamarca.
La actividad empieza con el encierro de las vicuñas en un campo
cercado de varias hectáreas, una especie de corral de gran tamaño, que
incluye zona de pastaje y abrevaderos. Al día siguiente, todo el pueblo
se congrega en el predio, pero antes de eso realizan una ofrenda a la
Pachamama, acto que se conoce con el nombre de Corpachada.
El Chaku, no solamente forma parte del patrimonio cultural inmaterial de
nuestro país, sino que es una práctica que permite el uso sustentable de
los recursos naturales y la preservación de las especies y la producción
y desarrollo económico de pequeñas localidades rurales y comunidades
originarias, cumpliendo entre otros con los Objetivos de Desarrollo
Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU.
Declarar esta práctica como patrimonio cultural inmaterial de la Nación,
no hace más que reflejar en esta práctica histórica un homenaje a
nuestros antepasados que cuidaron, protegieron y le dieron un uso
sustentable a la fauna autóctona, a través de métodos no invasivos y de
cuidado en la conservación de la especie.
En el año 2021 la Senadora Mandato cumplido de mi provincia, Lic. Inés
I. Blas presento una iniciativa en este mismo sentido la cual obtuvo
media sanción ese mismo año en esta Honorable Cámara, perdiendo
estado parlamentario en la Honorable Cámara de Diputados de la
Nación.
Por todo ello, por el gran valor histórico, cultural, y sustentable que tiene
esta práctica ancestral, es que solicito a mis pares me acompañen en la
aprobación del presente proyecto de ley.
Lucía B. Corpacci/final_de_pagina/